El mundo con un hijo

El primer viaje a Europa de Karin a sus 10 meses, Abril del 2006.

Si hay algo que Alan y yo hemos aprendido, es que el mundo cobra otra vida cuando compartes tu vida con un hijo. Desde el momento en que supimos que esperábamos a Karin, todo cambió.

La vida cobró sentido, nuestra relación profundizó. Un sentimiento de amor mucho más profundo e inexplicable nació de nosotros hacia ella y entre nosotros.

Pero como en todo, no todo es color de rosas. Con lo bueno, vienen algunas complicaciones.

Jugando en el techo del Arco de la Defensa, París, Junio del 2006.

Lo que hemos aprendido hasta ahora es que las mejores cualidades para enfrentarlas son la paciencia y la humildad.

Paciencia para darnos tiempo para aprender. A nosotros mismos para aprender como ser pradres, y a nuestro hijo para darle tiempo a entendernos.

Humildad, para reconocer que no lo sabemos todo y que lo mejor que podemos hacer es reconocerlo a tiempo y preguntar a otros padres como han copeado con la misma situación.

Pic-nic en los jardines de la Tour Eiffel, París, Junio del 2006.

Por más que nosotros creamos que nuestro hijo es especial y único, con el tiempo aprendemos a reconocer que en muchas cosas es similar a otros niños, y que las lecciones que otros padres han aprendido de sus propios errores no son dignas de desperdiciarse y debemos valorar y agradecer cuando otros padres nos pasan amablemente los tips que han aprendido de su experiencia

Eso es lo que esta página pretende ser. Un humilde reflejo de lo que hasta ahora Karin y nuestro amigos que han sido padres antes que nosotros, nos ha enseñado de cómo ser padres.

Haciendo amigos en el aeropuerto, París, Junio del 2006.

Como tal, tomen la información aquí reflejada con pinzas. No somos profesionales ni expertos, simplemente padres, con un poquito de experiencia en este nuevo rol que la vida nos ha encomendado.

El otro objetivo que tiene esta página es ser un recuerdo para Karin, nuestra hijita. Para que en el futuro pueda ver cómo la esperamos y cuidamos con amor.

Esperando al bebé con amor. Su baby Shower.

Viajando con un bebé

Salir de viaje siempre es una experiencia interesante. Una cosa que Alan y yo nos prometimos cuando esperábamos a Karin, fue no usarla como excusa para no vivir más aventuras. La vida es una sola y hay que aprovecharla.

Así que Karin se ha tenido que adaptar a estos padres que la llevan a todos lados. Hasta ahora parece que lo disfruta y aunque hay quienes dicen que los bebés no recuerdan esta primera fase, nosotros estamos convencidos de que algo queda en su memoria. Tal vez no en el consciente, pero seguro que ese subconsciente se enriquece con cada nueva experiencia.

Sin embargo, no podemos ignorar sus necesidades. Los pequeñitos necesitan de ciertos cuidados para poder disfrutar con nosotros.

Aquí intentamos recopilar sus aventuras y los preparativos que hicimos para poder hacer la experiencia grata para toda la familia.

Si tu bebé es prematuro...

Tener un bebé prematuro trae ciertas preocupaciones a los papás. El sólo saber que no somos los únicos pasando por esto ayuda.

Así que, si doña naturaleza les otorgó la dicha de tener un bebe prematuro, aquí están las fotos de la nuestra.

Cuando escribo esto, un año más tarde, es increíble pensar que algún día Karin pesó sólo 1,400 gramos y que durante 5 semanas fuimos al hospital a diario, con el alma en un hilo para saber si había subido o bajado 5 gramos.

Si tienen alguna duda de la facilidad de recuperación que tienen los pequeñitos, vean las fotos más actualizadas de Karin. Ella ahora es una bebita sanísima de 1 añito de Edad y 7,8 kg.

No podríamos estar más contentos con ningún otro bebé del mundo.

Texto de Liliana, Junio del 2006

Viajes |  Buceo |  Buceo en Cuevas |  México |  Familia |  Ligas & Otros

Copyright © 1999-2006, Alan Formstone, All Rights Reserved.